Evangelio del día: Lunes de la Primera semana del Tiempo Ordinario

Evangelio según San Marcos 1,14-20.

Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo:
«El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia».
Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores.
Jesús les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres».
Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron.
Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó,
y ellos, dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, lo siguieron.
 
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. 
 

San Efrén (c. 306-373)

Diácono en Siria, doctor de la Iglesia

San Efrén (h. 306-373), diácono en Siria, doctor de la Iglesia. Comentario del Evangelio concordante, 4,20; SC 121

«Venid y seguidme. Os haré pescadores de hombres»

Eran pescadores cuando se acercaron a Él y se volvieron pescadores de hombres, conforme a la Escritura: «He aquí que yo envío muchos pescadores y los pescarán y después enviaré muchos cazadores y los cazarán por todo monte y por toda colina» (Jr 16,16). Si hubiera mandado unos sabios, hubieran podido decir que habían persuadido al pueblo para ganarse su confianza o que lo habían engañado para tenerlo sometido. Si hubiera mandado unos ricos, hubieran podido decir que habían atraído al pueblo dándole de comer o que lo habían corrompido con dinero para así dominarlo. Y si hubiera mandado unos potentes, hubieran podido decir que los habían seducido o forzado con violencia. Pero muy diferentes eran los apóstolos. El Señor lo deja ver con el caso de Simón Pedro. A él le faltaba ánimo y le asustaron las palabras de una sirvienta; era pobre ya que ni siquiera tenía dinero para pagar su parte del impuesto (Mt 17,24 s). «No tengo oro, dijo, ni tengo dinero» (He 3,6). Por fin no era culto, pues cuando renegó del Señor, no se le ocurrió nada para salirse del apuro. Se fueron, pues, aquellos pescadores y triunfaron sobre los potentes, los ricos y los sabios. Fue un milagro, A pesar de ser débiles, convencieron sin violencia a los potentes; a pesar de ser pobres enseñaron a los ricos; a pesar de ser ignorantes, hicieron que los sabios y los prudentes se convirtieran en discípulos. La sabiduría del mundo cedió el sitio a aquella sabiduría que es, de por sí, la sabiduría de las sabidurías.

  • Luciano Gonzalez

    Locutor- Productor- Editor

    Related Posts

    Santoral: San Julián Anazarbe y San Agapito Ravena

    San Julián mártir. Anazarbe, en Cilicia,persecución de Diocleciano. San Julián de Anazarbo (o Anazarbus), también conocido como Julián de Cilicia ,fue un mártir cristiano del siglo IV (fallecido hacia el…

    Evangelio del día: Lunes de la Cuarta semana de Cuaresma

    Evangelio según San Juan 4,43-54. Jesús partió hacia Galilea.El mismo había declarado que un profeta no goza de prestigio en su propio pueblo.Pero cuando llegó, los galileos lo recibieron bien, porque…

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *