Un Pastor con olor a oveja, Obispo que predica en todas partes

Un Pastor con olor a oveja, Obispo que predica en todas partes

El obispo Rolando va de autobús en autobús, predica a los pasajeros y los pone a orar con él.

Digno de imitar.

Rolando José Álvarez Lagos es el obispo de Matagalpa (diocesisdematagalpa.org), una diócesis nicaragüense de 600.000 habitantes, de los que 250.000 viven en su capital. La diócesis cuenta solo con unos 40 sacerdotes, pero al obispo no le faltan colaboradores laicos: organizó una semana misionera con 1.500 misioneros laicos que fueron por las casas y las calles anunciando el amor de Dios.

El mismo obispo, para dar ejemplo, empezó el pasado miércoles 18 de octubre a subir a distintas líneas de autobús del transporte público y a predicar a los pasajeros. También subió a líneas de autocares. Le acompañaban un par de sacerdotes y de seminaristas con sotana.

 

"No palabras mías, sino la Palabra de Dios"

"Discúlpenme unas palabras, no mías, que se las lleva el viento, sino de la Palabra de Dios, porque Dios tiene poder para mejorar nuestra vida, en lo físico, en lo espiritual, en lo familiar... La Iglesia es como un hospital, que está llena de enfermos, y todos tenemos nuestras dolencias, y por eso les invito a orar a Dios", dijo en distintas ocasiones. “Dios es misericordia y ha venido a llamar a los pecadores”, repitió. Exhortó a "que dejemos la idolatría, que son todas las cosas que nos apartan del Señor".

Oración en directo en pleno autobús en marcha

El obispo no solo predicó, sino que puso a orar a los pasajeros con él, mientras el autobús continuaba su ruta. Eran oraciones espontáneas de agradecimiento, petición e intercesión al estilo carismático. En algún caso, al orar por la salud de los pasajeros, el obispo anunciaba: "Siento en fe que una persona en este autobús se está curando ahora de una enfermedad física". Muchos pasajeros se emocionaban, lloraban o rezaban con los ojos cerrados.

 

Un pasajero llamado Armando Zamora se levantó de su asiento para dar gracias públicamente al obispo "porque esto es un alimento para nuestras vidas, que Dios le bendiga por evangelizarnos a todos”.

 

El obispo anima así a sus 1.500 misioneros callejeros, que de miércoles a sábado deben visitar unas 20.000 casas, cubriendo barrios enteros de la ciudad de Matagalpa. Este sábado 21 de octubre termina esta misión popular con una serie de festejos y la presencia de otros obispos nicaragüenses que acuden a la ciudad.

 

“Estamos viendo muchos prodigios, muchos milagros”, aseguró el obispo, agradeciendo además a todo el pueblo de Matagalpa y en particular a los no católicos, de quienes dijo “han escuchado con mucho cariño a los misioneros, la palabra de Dios, nos han recibido muy bien”.